“El Banco Central de Chile, autónomo, ha sido un gestor eficaz de la política monetaria y se ha estructurado sobre un diseño institucional que combina adecuadamente el conocimiento profundo de sus integrantes con la experiencia en el funcionamiento real de los mercados nacionales e internacionales, lo cual ha permitido hacer realidad, con rigor y legitimidad, el control de la inflación. Un Banco Central como el chileno, reconocido a nivel internacional, es un activo para el país, y debe ser preservado como un factor de estabilidad, que ha respondido con eficacia a complejos desafíos monetarios.”

 

 

 

 

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CRÍSPULO MARMOLEJO
Abogado. Doctor en Derecho. Profesor de Derecho Económico, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Exministro Suplente del TDLC