“En democracia la tentación para los políticos, de cualquier color, de usar la máquina de hacer dinero para generar beneficios de corto plazo es prácticamente irresistible, en especial cuando se acercan las elecciones. La historia está llena de ejemplos y el resultado es siempre el mismo: más inflación y menos crecimiento. Imprimir billetes no puede generar crecimiento sostenido. Por eso, así como Ulises se amarró al mástil, los políticos decidieron entregar la política monetaria a un ente autónomo”.

 

 

IGAL MAGENDZO
Socio y economista jefe de Pacífico Research