El Banco Central autónomo ha sido y será una pieza clave en el desarrollo nacional. Su principal función es cuidar el valor del dinero de todos los chilenos, protegiendo así el poder de compra de nuestros sueldos y ahorros. Es la institución que evita que los políticos compren votos ofreciendo mejores sueldos, pero, en los hechos, simplemente inflen la moneda imprimiendo billetes. Una moneda fuerte y estable es, además, un elemento clave de la soberanía nacional, del que muchos países latinoamericanos dolarizados por el descontrol de su inflación no gozan»

PABLO ORTÚZAR
Antropólogo social y Magíster de Análisis Sistémico aplicado a la Sociedad por la Universidad de Chile // Actualmente cursa estudios de Doctorado en la Universidad de Oxford // Investigador del Instituto de Estudios de la Sociedad (IES).