El Banco Central de Chile autónomo es la piedra angular de todo el capital institucional que Chile ha acumulado todos estos años desde la vuelta a la democracia en 1990. Hemos aprendido que el gobierno de turno no puede tener un instrumento que lo beneficia en el corto plazo, financiar gastos con emisión, que colapsa al país en el mediano y largo con inflación. El mismo principio es válido para todos los estatutos de autonomía de entes públicos. La nueva constitución debe mantener al banco central autónomo que hemos construido estos años.”

PATRICIO ARRAU
Ingeniero Comercial de la Universidad de Chile y Doctor en Economía de la Universidad de Pennsylvania // Se ha desempeñado como economista del Banco Mundial, Coordinador de Finanzas Internacionales en Ministerio de Hacienda y Consultor externo del Banco Mundial y el BID